lunes, 11 de julio de 2011

Homenaje a Facundo Cabral



Por Julio Yovera B.

Adiós maestro. Ahora que ya no estás, los monopolios de la versión auditiva digital, seguidos por los piratas, te promocionarán para el gozo de sus bolsillos y el tamaño de sus arcas, y esa paradoja dialéctica tendrá un resultado no deseado por los verdugos de la vida: escuchándote se sensibilizará la conciencia de un público masivo que desconoce tus canciones.

Y es que en cada recodo de tu trajinar de juglar dejaste un mensaje de paz, que en medio de una guerra del poder contra los débiles, resulta subversivo y revolucionario.

Adiós maestro. Aquí te dejo esta creación del poeta guerrillero Otto René Castillo, guatemalteco asesinado por el poder de turno, hace cuatra décadas:


"Nada

podrá

contra esta avalancha

del amor.

Contra este rearme del hombre

en sus más nobles estructuras.

Nada

podrá

contra la fe del pueblo

en la sola potencia de sus manos.

Nada

podrá

contra la vida.

Y nada

podrá

contra la vida,

porque nada

pudo

jamás

contra la vida."