jueves, 9 de febrero de 2017

LA CORRUPCIÓN, AGRESIÓN PERMANENTE AL PAÍS




Por Julio Yovera.
La corrupción la importó Francisco Pizarro. Ya reconocido como conquistador por la corona española, ésta la dio un enorme poder, que le permitió apropiarse ilícitamente de más de lo que le correspondía y practicar un enorme nepotismo. A lo largo de la colonia, el ultra proteccionismo dio lugar al contrabando, que amasó a favor de la casta burocrática enormes riquezas. La corrupción de hoy viene de esos tiempos. 
Las clases dominantes y los gobiernos la practican tanto que sus mentes se han deformado y no la perciben como un cáncer sino como una "virtud",   
Nuestra sociedad es una de las más atrasadas y una de las más corruptas de la región. Fujimori convirtió la corrupción en política de Estado. Mientras que el cleptómano se mantuvo en el poder, sus actos eran “secreto a voces”, se sabían pero no se decían. Y los que callaron debieron ser, más que otros, los que debieron informarlo, pero no fue así. Al contrario, los medios masivos de comunicación mantuvieron un silencio cómplice.
El pueblo movilizado derrotó a Fujimori. Como todo movimiento social, la protesta tuvo un liderazgo, un conductor, aunque en este caso, no fue consecuencia de un movimiento organizado. El azar colocó en la cresta de la ola a un personaje que sintonizó con las aspiraciones de un pueblo urgido de cambios.
Alejandro Toledo llegó al gobierno como consecuencia de un estado de ánimo, más que como corolario de una acumulación de fuerzas que asumiera como exigencia un nuevo curso, un nuevo camino para el país. Cambió el régimen pero se mantuvo la misma política económica. 
Las mesas de concertación social las instaló el recordado Valentín Paniagua, tan pronto olvidado, acaso por la brevedad de su mandato o porque es un referente sano en medio de una jauría de ladrones.
El ex presidente Toledo no es el único comprometido con los últimos actos de corrupción, Los demás ex gobernantes están atollados de la misma miasma. Todos ellos son parte de una banda al servicio de empresarios que rompían mano para hinchar sus arcas. No solo ODEBRECH. 
Si el Ministerio Público se propusiera como meta erradicar esta práctica delictiva que atenta contra la dignidad y el futuro del país, tendrá que actuar de modo drástico. Y la justicia sería quien debería sancionar ejemplarmente. ¿Se hará?  
El Congreso actual, plagado y hegemonizado por la cleptocracia fujimorista, carece de la acreditación moral para intervenir el tema: los corruptos de ayer no pueden -y no deben ser-  los moralizadores de hoy. Han cambiado de escenario y pero sus hábitos y esencia son más de lo mismo. 
La corrupción no sería lo que es, sino fuera porque el modelo neoliberal la convirtió en parte de la vida. La filosofía pragmática e individualista se ha posesionado del pensamiento de los gobernantes, sean éstos de derecha e “izquierda”. Se ha posesionado también del pensamiento de la gente de la calle: "no importa que robe pero que haga obra" refleja el pensamiento de gente perturbada. 
Las camarillas acceden a la gestión pública no por vocación de servicio, sino para saquear lo que la permisividad de los peruanos les otorga.  
Un dinero que se va a la coima, es un dinero que se le hurta al Estado, a todos los peruanos y que bien podría servir para hacer obras que los pueblos demandan. Para invertir en educación y salud de calidad, programas de vivienda, obras de infraestructura, centros de investigación científica. Habría recursos para mejorar la vida de todos los peruanos.
La sanción ejemplar debe darse, pero no es suficiente. Hacerla retroceder primero y derrotarla después será un proceso. Hay que avanzar a un modelo integral de vigilancia ciudadana. El neoliberalismo no tiene por qué ser intocable, mas, cuando reconocidos investigadores sociales reconocen que hace mucho empezó a hacer agua. 
El neoliberalismo es la alternativa del saqueo, de la corrupción y de la violencia. Nada bueno ha aportado al  desarrollo del país.
El nuevo modelo de las fuerzas ganas deben levantar como bandera la regeneración moral del país. Quiere decir entonces que al mal hay que enfrentarlo integralmente y que corresponde, particularmente a la educación, fomentar desde la teoría educativa y el currículo, una formación que persista en la formación de valores.
El hombre solidario y honrado debe seguir siendo el objetivo a alcanzar, el ideal que nos impulse.  
Así impediremos que la corrupción se trague el país,  como lamentablemente viene haciéndose desde una política que ha sido prostituida por los delincuentes que gobiernan en los espacios locales, provinciales, regionales y en el conjunto de nuestra saqueada nación. 




martes, 13 de diciembre de 2016

MÁS ALLÁ DE PISA, LA EDUCACIÓN DEL PAÍS SIGUE EN EL SÓTANO




Escribe:     Julio Yovera.
UNO
Las evaluaciones del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA por sus siglas en inglés) son planificadas y aplicadas por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE por sus siglas en inglés). Según sus principios está comprometida con “la democracia y la economía de mercado”, para ello conforma un foro que desde las actividades estratégicas, la educación una de ellas, le permita lograr sus metas.
Por eso, sentimos vergüenza ajena cuando en el “debate” que en días pasados en el Congreso de la República del Perú, los congresistas del fujimorismo desaforadamente que sostenían que los resultados de la prueba Pisa del 2016, eran un psicosocial. No sabíamos si reír o llorar ante tanta monumental ignorancia.    
El objetivo de la prueba PISA es “evaluar la formación de los alumnos cuando llegan al final de la etapa de enseñanza obligatoria, hacia los 15 años. Se trata de una población que se encuentra a punto de iniciar la educación postsecundaria o que está a punto de integrarse la vida laboral.
“El Programa ha sido concebido como un recurso para ofrecer información abundante y detallada que permita a los países miembros adoptar las decisiones y políticas públicas necesarias para mejorar los niveles educativos” https://www.oecd.org/pisa/39730818.pdf
“La evaluación cubre las áreas de lectura, matemáticas y competencias científicas. El énfasis de la evaluación está puesto en el dominio de los procesos, el entendimiento de los conceptos y la habilidad de actuar o funcionar en varias situaciones dentro de cada dominio”   https://www.oecd.org/pisa/39730818.pdf
En el 2012, participaron en la prueba, 62 países. China, pero más específicamente Shanghai quedó primero. El Perú quedó último en las tres áreas evaluadas. Como dato consuelo lo siguientes: de los 15 últimos países evaluados, ocho pertenecían a nuestro continente: México, Chile, Uruguay, Costa Rica, Argentina, Brasil, Colombia y Perú.
En el 2016, los países evaluados fueron 72. Los que aparecen en los primeros lugares en los resultados de la prueba son: Japón, Singapur, Estonia, Taiwán, Finlandia.
La ubicación para los países de América Latina son los siguientes:
Área de Ciencias: Buenos Aires (puesto 38), le sigue Chile (44), Uruguay (47), Costa Rica (55), Colombia (57), México (58), Brasil (63), Perú (64) y República Dominicana (70).

Área de matemáticas: Buenos Aires (puesto 39), Chile (48), Uruguay (51), México (56), Costa Rica (59), Colombia (61), Perú (62), Brasil (65) y República Dominicana (70).
Área de lectura: Buenos Aires (38), Chile (42), Uruguay (46), Costa Rica (51), Colombia (54), México (55), Brasil (59), Perú (63) y República Dominicana (66).
La prueba PISA es un sistema de evaluación de los niveles de logros o no, que alcanzan los estudiantes de los países donde de manera voluntaria se aplican  cada tres años. Todo ello con el aval del gobierno. Las pruebas son cuantitativas, es decir se atienen a un criterio de respuesta que mide proceso y desarrollo de pensamiento lógico dentro de la concepción de hacer eficiente el “capital humano”.
No estamos en el último círculo del sótano pero no estamos ni siquiera colindando la mitad de la escalera.


DOS

Que la educación peruana adolece de una profunda crisis es referir una realidad estructural que no deja atenuantes de duda. El proyecto emancipador y republicano criollo tuvo y tiene mucho de responsabilidad con las limitaciones de una educación que no ha podido contribuir a la unidad de los sectores sociales y étnicos pluriculturales y que contribuyó en nada a la formación de la nación peruana. Y es también cierto, que con la aplicación del neoliberalismo y el rol que jugó y juega el fujimorismo en ese proceso, la crisis de la educación llegó a niveles de degradación nunca antes vistos.
Esa ofensiva encontró a un pueblo políticamente desubicado a lo que implementaba la corrupción con el membrete de “modernidad”. En efecto, mientras el neoliberalismo avanzaba en la imposición de un modelo integral de dominación, desde la izquierda y el clasismo se intentaron respuestas que no podían ni enfrentar ni derrotar las propuestas neoliberales.
Fujimori, el cleptómano y criminal, impulsó su reforma educativa neoliberal en cuestiones fundamentales como:
Minimización del  Ministerio de Educación (MED), cuyo efecto no era exclusivamente como se ha dicho, reducir el potencial humano para hacer “caja fiscal” sino desprenderse de un activo especializado en educación. A partir de esta política los profesionales y expertos en educación serían las “luminarias” del Banco Mundial.
El eje de la propuesta se centró en el Currículo que contenía el llamado Nuevo Enfoque Pedagógico, NEP, desde donde promovieron las llamadas “competencias” que dejaron fuera de espacio la formación integral. Con dicho enfoque, la educación redujo su visión y se centró a la deficiente preparación del “capital humano” para ingresar a un mercado supuestamente dimensionado para armonizar el binomio “oferta – demanda”, cuando la cierto es que estaba “preparando” para el  subempleo y la desocupación.  
El fujimorismo “promovió la inversión privada”. Abrió un periodo donde se dieron autorizaciones a todos los mercaderes y negociantes para quienes la educación era –de acuerdo a sus estudios de mercado- una empresa rentable, no solo en el nivel superior sino también en el nivel básico.  
La reforma educativa de la dictadura puso a la educación en su peor crisis histórica, solo comparable a la que se tuvo después de la guerra con Chile. Se promovió una educación para atender servicios; no invirtió para una educación pública de calidad. Se acentuó el modelo primario exportador; se ignoró la formación científica; la educación en matemáticas y comprensión lectora se hizo a un lado; de ignoró la necesidad de formar y fortalecer nuestra identidad; se dejó de fomentar valores como el amor al país, la solidaridad, la honradez; y, se devaluó la formación magisterial.
TRES
Esa es la responsabilidad del fujimorismo. La pregunta clave es: ¿qué hicieron los gobiernos de Toledo, García y Humala para romper la funesta herencia fujimorista? Ninguno de ellos se aproximó a reflexionar en serio la necesidad de levantar un Proyecto Nacional de Educación acorde con la realidad del país, a sus necesidades y debatidas con la participación del magisterio organizado, los padres de familia, alumnos e instituciones educativas y culturales. La sensación que se tuvo es que en estos temas seguiría el fujimorismo sin Fujimori. No se podía pedir peras al olmo.
¿Qué perspectivas tiene el gobierno de PPK? Hasta ahora, ninguna. Saavedra no es en modo alguno distinto de la propuesta que impone el Banco Mundial en educación. Entonces ¿por qué la pugna? pues porque el fujimorismo achorado necesita demostrar que ellos son los que deciden qué se hace y qué no debe hacerse en todos los asuntos de interés nacional. Que las universidades empresa son intocables, que no está dispuestos a dejar que el las sociedad peruana tome conciencia de la necesidad de un debate sobre Reforma Educativa Integral.
Nos resta decir que el resultado de Pisa 2016, que no es en absoluto –lo reitero- un psicosocial como dicen los limitados congresistas, sino que es una prueba mundial estandarizada que no hay que subestimar ni sobredimensionar.
Sería interesante informar como hizo Singapur, Finlandia, Portugal, para ubicarse en los lugares que ocupan. Ese será el tema de la próxima entrega.  


jueves, 8 de diciembre de 2016

INTERPELACIÓN AL MINISTRO SAAVEDRA, DE QUÉ SE TRATA?


Escribe: Julio Yovera.
La crisis de la educación peruana es estructural. Tiene que ver con la ausencia de un proyecto nacional de desarrollo, de una propuesta nacional de educación, de un modelo pedagógico, que respondan a los tiempos, a la vasta realidad socio-cultural, a la necesidad de construir la nación peruana, a darle una visión económica que rompa con su condición de sociedad exportadora de materias primas.
Nuestro concepto holístico se sintetiza así: la educación forma integralmente la personalidad del ciudadano e impulsa al desarrollo de un país. Con las castas criollas que nos han gobernado esto no ha sido posible.
La mafia cleptómana del delincuente en prisión aplicó el modelo neoliberal para propiciar la inversión privada. La educación pública fue abandonada y se dio facilidades en provecho de las entidades educativas empresariales, con los resultados que conocemos. Y en ese proceso, mediocrizaron la formación docente.
Todos los regímenes que han gobernado el país en los últimos 30 años, han caminado por el riel que le trazó el Banco Mundial. Ninguno puso en debate el tema de la educación como una actividad estratégica para la vida y el futuro del país.
Ahora, cuando un Ministro de manera tímida y débil, levanta una propuesta de medición de calidad de los negocios “educacionales”, fujimoristas y apristas, deciden interpelarlo y, de paso, exhiben su monumental ignorancia y su desinterés.
Desde los sectores democráticos, progresistas y de izquierda han surgido voces para defender al Ministro Saavedra. Desde nuestro punto de vista, no nos corresponde ubicarnos tras la defensa de una gestión que se enmarca dentro de los postulados neoliberales. Como tampoco nos corresponde ponernos detrás de la corrupción del fujimorismo. Una y otra postura es errada. Más cuando el tema central de la educación: la propuesta de reforma no se toca en absoluto.
Confrontemos con la mafia y debatamos con los expertos neoliberales. ¿Qué hacer con la educación? ¿Cuáles son los aspectos sustantivos para un acuerdo nacional en educación? ¿Cómo hacemos viable ahora el Frente de Defensa de la Educación Pública de Calidad? ¿Cómo implementamos un Plan Curricular con líneas maestras que fusionen desarrollo con pensamiento científico, creación, capacidad crítica y formación en valores? ¿Qué líneas marices le damos al Modelo Pedagógico? ¿Cómo se inserta en ese proceso el docente peruano?, ¿Cuánto y en qué invertir en educación?
Torpedear al Ministro y pulverizarlo desde la izquierda, como lo hace el fujimorismo y el aprismo es el yerro más grande. Aplaudirlo, como si fuéramos su barra brava, es estar desubicados y a años luz de la tierra.
La izquierda y el gremio magisterial tienen un reto: demostrar que en educación al menos sabemos qué es lo que la ciudadanía mayoritariamente requiere. Y con nuestras propuestas asumidas y llevadas a las bases magisteriales, a los padres de familia y alumnos, creemos que bien puede ser un eje del cambio que la sociedad demanda.

jueves, 1 de diciembre de 2016

FIDEL: DE LÍDER CUBANO A LÍDER PLANETARIO


Escribe: Julio Yovera.
Después de la segunda guerra mundial, los países de los continentes de América Latina, África y Asia, se convierten en escenarios de movimientos libertarios. En Cuba, isla del archipiélago caribeño de 109 884,01 kilómetros cuadrados, un minúsculo contingente guerrillero se prepara.
El conductor de la revolución es Fidel Castro Ruz; un joven en el que ya se asomaban cualidades que van afirmándose con los años: voracidad lectora, capacidad aguda de observación; proclividad a la acción, habilidad para teorizar desde la práctica. Consciente que el poder conservador de su país era duro e intransigente, poco o nada había que esperar de él. De manera que aquello que obtendría para su pueblo sería lo que conquistaría por la vía armada. Más aún, después de un intento fallido y cuando advirtió que el Partido Comunista de su país duda y vacila para organizar al pueblo y levantarlo; decide organizarse y emprender su propio camino.
Un mérito suyo fue no olvidar el pasado en nombre del presente. Entiende que su experiencia es un paso más del largo camino hacia la liberación; que lo suyo no debe asumirse al margen de las tradiciones patrióticas de su pueblo. Esto es meritorio pues el socialismo que asumiría después tendría mucho de la experiencia internacional y mucho de las raíces rebeldes de su pueblo.
Con esa visión, las fuerzas sociales de la revolución que él organiza, incorporaran en su subjetividad y en su conciencia el legado de José Martí, quien en 1892 había creado el Partido Revolucionario Cubano. Así también, reconoce e incorpora el legado del Partido Comunista Cubano que había fundado un núcleo de estudiantes y obreros animados por Julio Antonio Mella, en 1925. Fidel entiende perfectamente que un partido político no es solo un cuerpo de  postulados generales, sino la fuerza organizada para la acción y para la elaboración de ideas, muchas de ellas extraídas del bagaje de la historia de su pueblo.
Fidel corona su victoria, la que forjó en Sierra Maestra. El 1 de enero de 1959 se proclama en La Habana el triunfo de la revolución. La travesía había empezado el 25 de noviembre de 1956 en las costas de México. Fue en el mítico Granma que los patriotas se hicieron al mar para intentar encontrar el tesoro perdido de la dignidad.   
Cuando Fidel triunfa aún no era comunista. Su movimiento lo hace bajo las banderas del movimiento 26 de Julio. Con él forma su ejército guerrillero y era un convencido que con él iría a la victoria. El pueblo cubano estaba harto de corrupción, entreguismo, miseria, putería exclusiva para millonarios. En tanto, en las zonas rurales, las capas y la clase campesina se abatían en la miseria y el desempleo. La correlación de fuerzas a nivel nacional le resultaba favorable. Las clases dominantes, además de conservadoras y reaccionarias eran frívolas y sin el menor interés por enmendar el país. La mendicidad harapienta y la mendicidad elegante estaban a la orden día. No todos estaban de acuerdo con ese destino.
No solo los factores nacionales eran favorables, también la correlación internacional inclinaban la balanza a favor de la revolución. El imperialismo yanqui salía triunfante pero agotado de la segunda guerra mundial. Lo mismo ocurría con los otros imperios: Inglaterra y Francia. Ni qué decir de los vencidos: Alemana, Italia y Japón. Las estructuras productivas de esos países estaban colapsadas. Todos ellos se enfrentaban a sendos movimientos de liberación nacional y a la rebelión en sus propios países. El pueblo vietnamita estaba alzado en armas, La guerra popular de China, dirigida por Mao, había triunfado, Corea en 1950 se había dividido y estaba en auge el socialismo. Ahí donde las guerrillas no surgían, los obreros y campesinos se decidían a la acción directa. Fidel tuvo la certeza que ese era el camino y avanzó. Demostró que pretender que las masas y los países pobres carguen el enorme fardo de la crisis, era un acto criminal.  
La voz y la acción de Fidel y de su pueblo, triunfante la revolución y ya instalado el gobierno de los guerrilleros y el pueblo, se convirtieron –para utilizar la frase de Marx en El Manifiesto Comunista - en los fantasmas que recorrían los caminos del mundo. Alentaron las luchas revolucionarios en distintas latitudes del planeta. El Che inicia su acción guerrillera intentando crear un foco que extendiera la revolución en todo el continente. Fracasó, pero nunca como después de él, el sueño de Bolívar: construir la patria grande se hizo tan necesario y posible.  
Cuando Fidel asume la conducción del Gobierno y del Poder, estudia de manera aguda y crítica, las diversas doctrinas políticas. Después de un profundo análisis opta por el marxismo – leninismo, pero, igual que nuestro José Carlos Mariátegui, no lo asume como un dogma, sino como una concepción del mundo, como una teoría del conocimiento, y como un método de investigación y de acción. Las fuerzas progresistas, patrióticas, nacionalistas y democráticas de su país, lo veían con simpatía, pero al dar ese paso meditado, hacerse socialista y declararse marxista, dio motivos para que sus viejos amigos y aliados le dieran la espalda. Desde ese momento, se va a conocer otra etapa de su vida: la del hombre íntegro, que sabe enfrentar los riesgos de su consecuencia y coherencia.
Reconstruye las fuerzas comunistas y revolucionarias. Lo hace sobre bases no solo de generalidades teóricas, sino estudiando para extraer de la realidad cubana una teoría de la revolución. En América Latina por primera vez desde un Partido Comunista en el poder se estudia y se incorpora como legado del socialismo la lucha patriótica del pueblo. Y reconoce como padres espirituales de su patria a Antonio Maceo y José Martí.
Fidel es honesto cuando dice “no soy comunista”. No es que estuviera haciendo un juego táctico, sino que, en efecto, por entonces no era comunista. Se hace comunista porque del conjunto de disciplinas ideológicas, el marxismo le permite entender los hechos de manera científica e integral. Se hace marxista porque no encontraba ruptura ni divorcio en la  conducta patriótica de quienes le habían precedido en la lucha por la independencia de su país con la lucha internacionalista y anti neocolonial de los pueblos.   
El marxismo, aplicado de manera consecuente le dio una mejor lectura de la realidad nacional e internacional. Comprendió que si confiaba en las masas, la revolución podía enfrentar, resistir y sortear todas las dificultades. Eso que en el pensamiento de  los clásicos se llama línea de masas fue lo que hizo posible que Fidel confiara en el pueblo.
En circunstancias históricas muy especiales: la movilización para vencer al analfabetismo, las campañas en la zafra, la permanente demanda de respeto a la soberanía de Cuba, su labor internacionalista tuvo en la identificación y protagonismo de su pueblo al factor clave de la victoria.
También fue un hombre respetuoso de las experiencias de los países hermanos. En Angola apoyó al pueblo armado porque allí había una experiencia de ese tipo. En Chile, cuando Salvador Allende accedió al gobierno por la vía electoral, Fidel respaldó ese proceso, pero advirtió con tino que no había que perder de vista que en las fuerzas armadas existe el peligro latente que el fascismo brote y se desarrolle. No preparar al pueblo para enfrentar esos peligros resulta siempre fatal.  
Una revolución auténtica tiene que desarrollar sus fuerzas productivas. Fidel y los líderes del pueblo trazaron y ejecutaron planes para impulsar una educación de calidad, y crear los medios que hagan válidos y solventes los aprendizajes.  Cuba ha desarrollado una educación que es un ejemplo para la humanidad. Sus expertos se desplazan a cualquier punto del planeta para contribuir a la calidad de la educación en las sociedades que la priorizan.  
Su salud pública se ha beneficiado con los aportes de la ciencia. Cuba se ha convertido en una sociedad que investiga en salud y es conocido,  que su interés no es el lucro sino servir a la humanidad. Diariamente la isla acoge a cientos de visitantes, pese a las campañas que promueven los sectores adversarios del socialismo. La educación y la salud al servicio del hombre es un aporte del jefe de la revolución Fidel Castro y del pueblo. La comunidad mundial admira el desarrollo de Cuba en diversas disciplinas deportivas y en nivel elevado de cultura que ha logrado.
Fidel es un ejemplo de ética revolucionaria. Cuando la correlación de fuerzas le fue favorable al capitalismo, en 1989 y cayeron las sociedades de modelo soviético en Europa del Este, muchos socialistas vacilaron. Más aún, cuando surgió en toda su ofensiva el neoliberalismo, Fidel y Cuba se mantuvieron firmes. En esa decisión fue indiscutible la autoridad del Comandante quien se reafirmó en sus convicciones. Su apasionada identificación con sus ideales es lo que más aprecia y valora el pueblo y la comunidad internacional.  
Algunos lo comparan como un Quijote moderno pero con una diferencia. Sus enemigos no son los malinos de viento sino los dueños de las maquinarias de la muerte, a quienes Fidel ha vencido. Una de las primeras batallas que ha ganado después de su muerte es desmentir a la caverna mundial, que desde sus medios informativos lo hacían aparecer como un boyante millonario. Lo que hacían era burdo y ruin: ponían en sus activos personales (que nunca los tuvo),  lo que en realidad era patrimonio de su pueblo. La revista Forbes, ha quedado en ridículo para siempre.  
Su muerte estaba anunciada pero como decía Mao Zedong, la muerte de un hombre tiene el significado del peso de una montaña o el peso de una pluma. Quien muere por los intereses de la humanidad y de los pueblos, su muerte tiene el peso de una montaña.
Millones de cubanos lloran y miles celebran; estos últimos salieron de su país porque entendían que la libertad debe servirles para que una buena cantidad de horas de su vida limpien trastes e inodoros, y el resto del tiempo se “diviertan” y “gocen” con los placeres que da la vida intrascendente.
Ahora que Fidel no está, la revolución cubana tendrá que enfrentar grandes retos, pero será duro aunque no difícil. Hombre previsor, el Comandante preparó al Partido y a su pueblo para que se puedan conducir bien sin él.
Por eso es un ejemplo para Cuba y para los pueblos del mundo. Como dijo el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez:
“José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos”.
Esa sea cita del autor de “Cien años de soledad” quizá sea la mejor síntesis de la vida y el pensamiento de un hombre del siglo XX y el siglo XXI.  




    

lunes, 21 de noviembre de 2016

UNA BREVE APRECIACIÓN DE LA APEC


Escribe: Julio Yovera.
La Reunión de Jefes de Estado de 21 sociedades, que tienen como característica común ser parte del Pacífico, y que se conoce como APEC (Foro Económico del Pacífico), fue el acto más divulgado por la prensa nacional e internacional.
Aun así, en la mente de la gente de la calle, de los trabajadores, empleados y desempleados, lo que queda de estos días fue el descanso como consecuencia de un feriado largo, que se utilizó de acuerdo a las posibilidades de cada quién. No he encontrado hasta ahora en los medio antisistema, una nota que analice de manera crítica lo que fue la APEC. Lamentable.
La APEC tiene un peso económico y político que no hay que subestimar. Según algunas fuentes especializadas, hacia el 2014, representaba el 47 % del comercio mundial y el 57 % del Producto Bruto Interno. Y compromete a una población de aproximadamente 2,800 millones de habitantes.
Los países que lo integran mueven la economía globalizada y buena parte de ella, entre otros: Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Canadá, y en los de nuestras latitudes: México, Perú, Chile.
Su bandera estratégica es el libre mercado, vale decir, hacen suyo el dogma neoliberal. Y no hay, al interior de los voceros, quien o quienes hayan dicho de manera clara y firme, que el libre mercado está generando las condiciones más salvajes de explotación y la cada vez mayor gravedad de la depredación del planeta.
En la mente de los jefes de Estado, las posibilidades del salir de la pobreza y la marginalidad no están en el cambio de modelo, sino en el empoderamiento del conocimiento y la tecnología, y asimismo en capacitar a los emprendedores para que puedan ingresar a la competitividad.
No podemos silenciar y quedarnos en el simple dato económico o en las expectativas que genera este cónclave. Los países altamente desarrollados, incluyendo Rusia y China, para no referir exclusivamente el caso de Estados Unidos, aprovechan su condición de países con tecnologías avanzadas y trabajan en el pensamiento de los jefes políticos, líderes de opinión, intelectuales, la idea que por la vía de la gastronomía, el turismo, se puede crecer. Y, por lo tanto, debemos seguir entregando a "precio huevo" nuestras materias primas.
Lo que no nos dicen es que, después de la segunda guerra mundial, impusieron una nueva forma de dominación: el neocolonialismo económico, político, ideológico, militar y cultural. La APEC es parte de esa estrategia.
No es casual que sea el propio Banco Mundial quien señale:
“Los últimos 20 años China aprovechó su potencial productivo y pasó de ser un productor de mercancías con elevados márgenes de valor agregado a ser uno de los principales jugadores a nivel mundial en todos los ámbitos, ya que sus tasas de crecimiento fueron apoyadas por una elevada demanda de materias primas, energéticos y alimentos”.
En la APEC cada quien tiene asignado su rol ya advertido desde buenas épocas por las ciencias sociales: la famosa división internacional del trabajo. En tanto, este modelo persista, la desigualdad estructural al interior de las sociedades y la ruina del planeta, como consecuencia del afán de industrialización irracional, creará las condiciones para que se levanten las protestas, bajo la demanda legítima de que sí es posible un mundo mejor.
Para que ese pensamiento se convierta en un eje movilizador de los pueblos, requerimos de movimientos de izquierda, progresistas y nacionalistas que piensen, que recuperen su protagonismo.
De ese modo, se separará la paja del grano y se pondrá decir que esos movimientos, que esa izquierda de la que somos parte, requiere mirar el árbol y también el bosque, porque así como estamos parecemos ciegos.

sábado, 12 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ LEER?


Ponencia de Julio Yovera.


Hoy es el día de la Biblioteca y nos sentimos muy contentos de estar con ustedes. Los felicito porque he visto, cómo en una fecha que para la mayoría de instituciones y de los docentes pasa desapercibida, aquí, se movilizan en cuerpo y en espíritu, y hacen una jornada como ésta. 
La principal reflexión que quiero hacerles es que lean, que sean partícipes y actores de la buena lectura. No basta decir que lean, sino que seleccionen bien su lectura. Solo así tendrán la posibilidad de formarse con una personalidad que tenga orgullo de su ser y de su identidad. 
La educación no solo debe dar conocimiento sino dar también orgullo por lo que fuimos en el pasado. Fuimos un conjunto de culturas y de pueblos que cultivaron la solidaridad, el colectivismo, que después ha sido reemplazado por las prácticas egoístas e individualistas del sistema que nos gobierna. 
La lectura es el nervio vital del conocimiento y es el corazón del proceso enseñanza-aprendizaje. El acto de leer nos lleva a la libertad; nos lleva a vencer nuestras limitaciones y nuestros miedos. 
Siempre que se trata de estos temas refiero a tres escritores peruanos extraordinarios, que dedicaron su vida a cultivar el amor al Perú, el amor hacia sus semejantes. 
Estos escritores fueron: José Carlos Mariátegui, César Vallejo y José María Arguedas. 
Leer a Mariátegui, en un comienzo, les va parecer árido; pero, después, cuando la lectura se haga hábito indispensable, cuando se haga parte de ustedes, sabrán que los escritos de Mariátegui encierran una profunda sabiduría y que no es posible conocer el Perú en sus raíces sino es a través de sus obras. 
Mariátegui nos llena de orgullo porque fue un hombre que no obstante que tuvo carencias materiales enormes, no se dejó atrapar por la pobreza, ni material ni cultural. Sin haber ido a la escuela, al colegio, menos a la Universidad, su pensamiento es materia de estudio en cátedras latinoamericanas y mundiales. Él nos dijo que era posible forjar “un Perú nuevo, dentro de un mundo nuevo”. 
Tenemos que leer a Vallejo, el poeta que nació en una provincia andina del norte del Perú, y desde aquel lugar encendió la llama del amor a su patria, a su gente sencilla; y después de un aprendizaje, de hacerse revolucionario “más por experiencias vividas, que por ideas aprendidas”, Vallejo se hizo solidario con el género humano y luchó para lograrlo.
Vallejo ama al hombre que sufre los golpes de la vida, golpes que son “como el odio de Dios”; pero tiene fe en él y por eso, nos persuade a que estemos preparados, que “nos pongamos el alma pues ya va a venir el día”. Vallejo cual profeta, anuncia la globalización, no en su faceta neoliberal, sino humana y solidaria: Ve al “Perú al pie del Orbe”, y a él se adhiere. 
Y Arguedas, ¿qué podemos decir de él? Que a través de la lectura de sus obras podemos apreciar al Perú de todas las sangres. Espero que más adelante, ustedes se encuentren con este pasaje de la novela cuyo título alude al paen su diversidad. 
En la novela hay una parte que hace referencia a la experiencia escolar de Rendon Willka cuando éste ya mayorcito, va a la Escuela, siendo objeto de burla de los hijos de los notables, y no es solo porque es grande sino porque su pronunciación de las letras del abecedario era muy distinta a la de los demás niños. Él dice: a, bi, ci, di, ifi. Y los muchachos se burlan sin ningún reparo. 
Los padres de los niños blancos ante el autismo y complicidad del docente y del director, flagelan al niño como a un Cristo, le sangran y hacen heridas en la espalda. Y ¿por qué? Porque como ellos mismos lo confiesan: “si los indios van a la escuela, un día querrán ser como ellos”. Sin el mayor rubor lo confiesan y es obvio que tienen miedo. Arguedas nos deja abierta la posibilidad de un Perú integrado, sin prejuicios raciales, étnicos o culturales. 
¿Por qué me gusta la lectura? Porque me permite conocer mundos que habitan en el alma del escritor, porque me ayuda a abrir las puertas que encierran tesoros y valores, porque me hacen libre y porque la lectura me ayuda a amar la justicia, la verdad, la libertad.
Amo la lectura porque me hace ciudadano consciente de sus derechos y de sus obligaciones, porque me afirma en la necesidad de mantener una ética y una moral no de santurrón pero sí de hombre comprometido con el pueblo y con los cambios que el país necesita. 
Amor la lectura porque me permite transitar por esta senda de la vida, lleno de fe y de optimismo. 
Gracias por lo que hacen ustedes, queridos alumnos.
Y a mis colegas, mi reconocimiento por estar forjando desde estas aulas a una educación pública de calidad.
Muchas Gracias.

martes, 8 de noviembre de 2016

EL TRABAJO DE OTONIEL ALVARADO, EL HOMBRE QUE DESENMASCARÓ A ACUÑA

EL TRABAJO DE OTONIEL ALVARADO, EL HOMBRE QUE DESENMASCARÓ A ACUÑA


Escribe: Julio Yovera.  
Otoniel Alvarado Oyarce es el docente universitario que se hizo conocido en los agitados días de la primera vuelta de la campaña electoral, cuando tuvo el coraje de poner en evidencia a uno de los candidatos favoritos en campaña, César Acuña Peralta, cuyo “mérito” no era solo tener “plata como cancha”, sino también ser un casi perfecto plagiario, pues el rector fundador de la universidad que lleva el nombre del poeta peruano universal César Vallejo había montado su nombre en uno de los libros del eminente docente
En estos días, donde ya no hay campaña electoral, me encuentro con un libro más del maestro Otoniel, y cómo sé que el periodismo común y corriente, que es el que más abunda en nuestro medio, se entretiene en lo intrascendente; y el periodismo de investigación serio vuela porque la corrupción se propala como un plaga y como un incendio, me decido hacer una breve comentario de uno de los trabajos del profesor. 
Si hay una palabra que sea cabal para calificar la vida de Otoniel Alvarado esa es “Maestro”. Quienes lo conocemos no nos quedamos sorprendidos de sus publicaciones.
Desde hace buenos años, un colectivo de teóricos e investigadores de la educación, trabajan y producen sin más apoyo que el de su propio interés y por contribuir al modelamiento de un Proyecto Nacional de Educación  y en él una propuesta del tipo de universidad que requiere un país como el nuestro: de reiterada economía primario exportadora, de carencia de una política de Estado en los aspectos científico-culturales, de un reconocimiento hondo que somos un país pluricultural y multiétnico.
Por eso, es alentador que tengamos en el libro “EDUCACIÓN Y DESARROLLO, Deslinde Epistemológico”, un material que nos permite reflexionar y avanzar a una cabal comprensión de este fenómeno social de la que poco se habla y casi nadie estudia.
Nos parece importante que el doctor Alvarado reflexione sobre estos temas, en las cuales –valiéndose de anécdotas que involucran a personajes peruanos, lo que de por sí ya es un acierto– argumenta la necesidad de construir escuelas, hacer escuela pues esto es más importante que fundar un Partido. Y que hay asignaturas que tienen como objetivo “hacer pensar”, y, que esta actividad no debería faltar nunca en ningún sistema y en ningún modelo de educación.
El libro “EDUCACIÓN Y DESARROLLO” traza una ruta de análisis desde la espistemología de las ciencias. Según ésta, el fenómeno educativo y el desarrollo están imbricados por su naturaleza teórica pero también por la dinámica de la realidad y exigencia de los tiempos. El desarrollo personal – social solo es posible si es que marcha bien el sistema educativo.
Desde su enfoque, Alvarado pone en relieve por los menos tres hechos considerables:
Ahí donde la educación ha sido un factor dinámico de la sociedad, los filósofos y teóricos han cumplido un papel de primer orden, y algunos de ellos destacaron como humanistas, es decir, fueron seres comprometidos con la formación del hombre. Tenemos, entre otros, a: Kant, Rosseau, Comte, Ilich, Makarenko.
La educación que cumple mejor su función en el tiempo y en una determinada sociedad se ha caracterizado porque las clases sociales dirigentes la vincularon a un proyecto de desarrollo, lo que implica hacer planificación. En las sociedades donde todo se enfrenta al tanteo, no es posible hacer nada duradero ni valioso.
En el Perú, hay una enorme improvisación en educación. No hay proyectos nacionales ni institucionales. El pragmatismo del modelo remplaza a lo que es duradero y sostenido en el tiempo.
Esta publicación a cargo de la Escuela de Post Grado de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta, es un aporte al desarrollo de una teoría de la educación peruana.
Este aporte del maestro Alvarado debiera  ser material de consulta de los que aspiran a gobernar. Solo así, los habilidosos plagiadores aprenderán a respetar los derechos de autor y a concebir propuestas que le sirvan a una sociedad urgida de mejoras. La nuestra es una de ellas.
He pensado en todo esto mientras me entero de que mi colega Otoniel viene siendo blanco de las desazones de quien ingresa a los laberintos kafkianos de la justicia peruana. Ahora el profesor Alvarado parece vérselas con esa clase de jueces y secretarios que un día encerraron al poeta César Vallejo en una injusta celda.