Por
Julio Yovera.
En
una buena parte de la izquierda, se tomó hace ya buenos días, el acuerdo de
cerrarle el paso a la mafia Fujimori y ampliar y fortalecer el eje democrático
de la polarización. El objetivo: debilitar el eje dictatorial.
El
31 de mayo, más de 100 mil personas marcharon por las calles de Lima. Era la
demostración de la indignación del pueblo contra la mafia. Decenas de consignas
coreadas por gente de toda condición social y de todas las edades. A los socialistas
se nos enseñó que hay que estar siempre donde están las masas. Y ahí estábamos.
Qué mal si hubiéramos estado en la vereda, como simples veedores. Estas eran
las frases más repetidas: Ni Blanco ni Viciado, no al narco Estado; China Rata,
devuélvenos la plata; Democracia sí, dictadura no. Un pueblo consciente no
elige a delincuentes (todas con signo de admiración)
La
derrota de la mafia (enteramente posible) será popular. Y la victoria será para
la otra vertiente neoliberal, la de PPK. Las críticas de los compañeros que
asumen el voto viciado, se entiende. Y consideramos que ellos y sus
organizaciones, son parte del pueblo. No deben estar fuera del gran frente popular
que debe forjarse sí o sí, independientemente de quien gane el proceso electoral
en las próximas horas.
El
voto viciado o el voto contra Keiko, en términos de táctica política, no es un
asunto de principios. Votar viciado o votar contra Fujimori tiene que ver con
dos apreciaciones en las filas del progresismo y de la izquierda. No nos hace
ni traidores a unos, ni más consecuentes a otros.
El
objetivo de las fuerzas de izquierda, del progresismo, de los sectores
patrióticos y honrados, es cerrarle el paso a la mafia. Además, no debemos
entusiasmarnos con ninguna de ellas. No perdamos de vista, que derrotar a la
mafia en las urnas requiere de votos; derrotar al neoliberalismo requiere de
organización.
Por
lo demás, la opción del NO a la mafia tiene un componente ético. A sabiendas
que la pandilla criminal utilizará el poder del Estado para operar impunemente,
¿la dejamos que desarrolle su “política”, sus negocios y sus atropellos?
Vale
le pena recordar el siguiente hecho: En Chile, para salir de la dictadura, la
izquierda y el progresismo se unieron con la derecha y concertaron. Así
lograron un objetivo común: derrotar al fascismo en el Referéndum del 5 de
octubre de 1988.
Si
los comunistas, izquierdistas, socialistas hubieran dicho: "yo no camino
ni un metro con la derecha porque me contamino", los resultados le hubieran
favorecido a las huestes de Pinochet. La historia registra que a pocos días de
la consulta, las encuestadoras le daban al SÍ el 53.25% y al NO el 46.75. El
resultado fue el siguiente el NO obtuvo el 53.36 % y el SI el 41.94 %.
ASÍ
SE CERRÓ UN CAPÍTULO DE BESTIALIDAD Y CORRUPCIÓN EN EL PAÍS DE VICTOR JARA,
PABLO NERUDA Y SALVADOR ALLENDE.
Algo
de eso puede ocurrir este 5 de Junio.




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