sábado, 16 de abril de 2011

Cajamarca: la lucha por el pan y la belleza



Por Percy Julián Uribe

“Vallejo es el poeta de una estirpe, de una raza. En Vallejo se encuentra, por primera vez en nuestra literatura, sentimiento indígena virginalmente expresado”. José Carlos Mariátegui

Hace poco estuvimos en un pueblo muy alejado de Cajamarca, llamado Niepos, donde coincidimos con el Director de la UGEL y el Secretario General del SUTE Provincial San Miguel. Los maestros del distrito estaban reunidos en el auditorio de la I.E. San Juan de Dios y escucharon atentamente al Director de la UGEL, quien les manifestó lo siguiente:

“Colegas, antes el Coordinador distrital se nombraba a dedo. Eso se acabó en Cajamarca a partir de la nueva administración regional, que preside el profesor Gregorio Santos Guerrero. Ahora nuestro pueblo decide, por eso hemos venido a presenciar la elección del Coordinador que ustedes van a realizar; demostrando así que estamos iniciando el cambio en nuestra Región...”.

Recuerdo que escribí una nota al maestro, poeta y amigo Julio Yovera sobre este hecho de respeto y confianza en las masas; de hacer política cristalina y diáfana de cara a las masas, sin medias tintas ni engaños; siempre al lado del pueblo. Terminé la nota indicando que algo nuevo estaba sucediendo en Cajamarca, que hacía recordar lo que nuestro César Vallejo había escrito al finalizar “El Tungsteno”: “El viento soplaba afuera, anunciando tempestad”.

Y no nos equivocamos. Mañana más tarde habrá tempestad, porque así como están trabajando por el desarrollo y bienestar material en la región; también se están preocupando por lograr el bienestar espiritual de los cajamarquinos. Están luchando por el pan al preocuparse por la nutrición de la niñez, y, al mismo tiempo, por la belleza, al rendir homenaje a dos ilustres escritores peruanos –José Carlos Mariátegui y César Vallejo-, que abrazaron el proyecto socialista para construir una sociedad justa y humana.

Quien siempre nos hacía recordar el correcto mensaje del Amauta –“Luchar por el pan y la belleza”- fue el inolvidable Dr. Alfonso Barrantes Lingán de San Miguel y Cajamarca respectivamente, genuino mariateguista, que plasmó su prédica en realidad al asumir la Alcaldía de Lima, cuando creó el Vaso de leche y editó los famosos munilibros, que justo se inició con la publicación de Los heraldos negros de César Vallejo.

Otro aporte para promover la cultura, en la época de IU, fue la instalación de la Carpa teatro al pie del Puente Santa Rosa; donde asistíamos con la familia para disfrutar de la escenificación de dramas y comedias, así como recitales poéticos. Los alcaldes posteriores continuaron con el Vaso de leche pero abandonaron las actividades culturales. Uno de ellos convirtió la carpa en caballeriza de los percherones que jalaban las carretas que circulaban en la Plaza de Armas y el mudo lo sembró de cemento. ¡Adiós cultura para el pueblo!

Va nuestro reconocimiento al Gobierno Regional de Cajamarca por el justo homenaje al Amauta José Carlos Mariátegui y a nuestro poeta universal César Vallejo, militantes socialistas, paradigmas de entrega y desprendimiento por las causas nobles; que se difundan sus obras, al igual que la de Mario Florián y otros escritores peruanos y universales, porque la derecha teme que surja un pueblo culto. Recordemos el informe del maestro Nelson Manrique:

“…en la salita del SIN, el 26/11/1999, en una reunión en la que conspiraban Vladimiro Montesinos, Carlos Boloña, los jefes del ejército, la marina y la aviación y los propietarios de Frecuencia Latina, para asegurar la reelección de Alberto Fujimori, uno de los hermanos Winter (Samuel o Mendel, la transcripción no individualiza al responsable) definió el papel que debía cumplir la TV con una claridad meridiana: la televisión debe dar información y entretenimiento pero de ninguna manera brindar cultura”. (La República: 04/01/11)

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