lunes, 23 de mayo de 2011

La sentida ausencia de Carlos Iván Degregori



Por Julio Yovera Ballona

Esa visitante inevitable que es la muerte nos aguarda en cualquier parte, nos captura sin darnos tregua y de distintas formas. Se muere de enfermedad terminal o de accidente. En el Perú pocos mueren con la paz de los monjes. En nuestros predios, la muerte, durante muchos años, se lanzó sobre su víctima desde la boca del cañón de una metralleta, o desde el estallido de la dinamita.
Los dementes suelen celebrar la muerte. Hubo un fascista español, Millán Astray, que en plena guerra civil española vociferaba “¡Viva la muerte!”, y exclamando esa frase terrible, los carlistas y falangistas, asesinaban a los milicianos. Hace poco, la frase de un sujeto de la horda fujimorista, de apellido Trelles (que fue nada menos que Ministro de Educación), nos recordó sin proponérselo que los asesinatos de Fujimori y Montesinos fue asunto de política de Estado: “nosotros matamos menos”, dijo el vocero de la mafia.
Ya que hablamos de España, vienen a nuestra mente los versos de Jorge Manrique: “nuestras vidas son los ríos, /que van a dar en la mar, / que es el morir”. En esta expresión bella, poética, hay un pensamiento filosófico, no solo con respecto a la existencia, sino con respecto a la relación ente la existencia: fugaz y breve, con la muerte: duradera y de dimensiones oceánicas. .
Los seres humanos viven según su opción. La vida está llena de seres solidarios, de seres limpios de corazón, como sentencia la Biblia, que dedican sus días y sus años a servir a los demás, con ética y sentido de justicia. Pero, la vida también está llena de seres que cierran filas con la corrupción, que no respetan la vida de los demás con tal de imponerse y atesorar. Entre uno y otros, en medio de ellos, hay un sector de indiferentes: “son los que no nacen y no mueren y son los más” lo decimos parafraseando al poeta de Parado en una Piedra.
Carlos Iván Degregori fue un hombre que vivió con la dignidad de los hombres honrados. Como intelectual se formó en la izquierda. Apesadumbrado por los errores de ésta, decidió convertirse en un luchador solitario, convencido que también se puede asumir una causa si es que se decide conectar y articular la vida individual con la solidaridad, la verdad y la justicia.
Degregori ha muerto víctima de un cáncer. Se va en estos días turbios de campaña electoral, donde la corrupción amenaza con volver, alentada por el poder omnímodo. Ha partido un intelectual honesto e íntegro, que hizo importantes contribuciones al estudio de las ideas en una sociedad donde el poder y el gobierno estiman que las ciencias sociales y la cultura son asuntos policiacos.

En ese ambiente hostil, Degregori analizó con acuciosidad el surgir de Sendero Luminoso, y, sobretodo, en su condición de miembro de la Comisión de la Verdad, fue uno de los que se empeñó en hacer que la verdad se abra paso y sea conocida.
Degregori no se dejó amedrantar por la intolerancia, el desprecio y la satrapía de los mafiosos corruptos y violadores de los derechos humanos. Se mantuvo sereno y firme para que ese testimonio de la década de la barbarie, reunido en el Informe de la Comisión de la Verdad, sea concluido y conocido.
El Informe ha sido –y es - ignorado por las autoridades. Nadie promueve su lectura, ni siquiera en los ámbitos de las universidades públicas, menos en las privadas. Y allí duerme un sueño injusto este trabajo que es la crónica de la violencia de una sociedad polarizada. Cuando vengan mejores tiempos, el Informe será una lectura obligada para la formación de una ciudadanía consciente de su destino.
Ivan Degregori amaba la poesía. En unos de sus trabajos sobre multiculturalidad e interculturalidad, cita un poema de Octavio Paz, “Piedra de sol”, en sus palabras “uno de los poemas de amor más bellos que se hayan escrito en lengua castellana”
“...no soy
no hay yo
siempre somos nosotros...
muestra tu rostro al fin
para que vea mi cara verdadera
la del otro
mi cara de nosotros...” (http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Degregori1.pdf)

Degregori se identificaba con los demás, con los que necesitan de la solidaridad. No fue la suya una actitud dadivosa ni filantrópica; fue la actitud de un hombre que en su rostro, en su mirada, en sus palabras, en sus escritos y en sus ideas, moraban el dolor y los sueños de las poblaciones excluidas. No solo se identificaba, sino, sobre todo, sentía que los demás eran parte de él, y por eso el otro en él conformaban el nosotros. Manera categórica de afirmar lo que hoy llamamos inclusión.
Iván Degregori trabajó hasta el final de sus días y antes de irse, con su esperanza en un mundo mejor a cuestas, nos dijo:
“Si algo ha dejado en claro esta doble campaña electoral es que el actual modelo económico no puede seguir tal cual. La bronca expresada por un sector importante del país no es cosa de locos ni tarados. Revela, más bien, que una democracia no puede funcionar bien con casi un 50% de pobres y con una élite que se dedica básicamente a engreír a los inversionistas.” http://cidegregori.lamula.pe/
Nos queda la responsabilidad de leerlo, estudiarlo y valorarlo. La lucha de Degregori es nuestra, por el hecho categórico que su país –el nuestro – fue sujeto de su estudio y preocupaciones.
Después de todo, cuando se trata del Perú, los que no han abdicado como el que ahora nos deja, decimos que los que sentimos su partida “siempre somos nosotros”.




jueves, 19 de mayo de 2011

Horas decisivas


Por Federcio García*



El destino del Perú, pende de un hilo.

La hija de Fujimori, el más corrupto criminal de los presidentes peruanos, parece encabezar las encuestas y es posible que se ciñala banda presidencial, si no hacemos algo para impedirlo.



El poder mediático ha jugado un papel preponderante en este desafuero de los sentidos. La consigna fue sacar del juego a Ollanta Humala para que la hija del ultra corrupto continuara la política de su padre y se alzara con el poder, con buenas omalas artes.



Las gente común y corriente parece olvidar que ella formó parte del gobierno del fujimorato y que por acción o u omisión fuecómplice de la corrupción.



El tiempo de la violencia le costó al Perú 60 milmuertos, y el peso de esta barbarie reclama algún tipo de retaliación para quelas heridas cicatricen.

Las armas las pusieron los hombres del gobierno, los terroristas y los tontos útiles que no se percataron del abismo al quenos precitaban. Los muertos los puso el Perú.



No hay que ser un augur o un adivino para pronosticar que, si gana Keiko (con k de krimen) la disputa se librará a balazos y comenzará nuevamente el baile de los muertos y desaparecidos y, esposible, que hasta estalle una guerra civil debido a la desmesura del odioacumulado.



Otro punto importante para la reflexión, es el sentido del proyecto transnacional promovido por el descarado fujimorista Hernando de Soto que trata de pasar gato por liebre con el asunto de los derechos depropiedad,



Bien sabemos que la mayor parte de los campesinos, particularmente de la amazonía, poseen la tierra por derecho adquirido por sus comunidades desde siempre. Este hecho macizo nadie se atreve a discutir.



Mister de Soto pretende despojar de sus tierras a los campesinos con el pretexto de “legalizar” la propiedad de sus comunidades, dándoles un papel que les permita vender, pignorar o rematar sus “propiedades”



Es obvio que el escondido propósito del hiperpublicitado economista, es despojar de sus tierras a la gente pobre facilitándola venta de sus parcelas a precio de huevo, y recomponer el latifundio con las tierras adquiridas para las transnacionales.



Es decir: Estamos a punto de precipitarnos al vacío siesta caterva de sinvergüenzas se alza del premio mayor.



Que Dios nos coja confesados.



* Fico García acaba de enviarenos esta nota, por considerarla de sumo interés la publicamos en esta dimensión virtual. Fico es el productor y director cinematográfico de la película Tupac Amaru.


miércoles, 11 de mayo de 2011

Todo por dinero

Por: Percy Julián Uribe
“De todas las victorias humanas les toca a los maestros, en gran parte, el mérito. De todas las derrotas humanas les toca, en cambio, en gran parte, la responsabilidad”. J. C. Mariátegui

Al activar nuestros conocimientos sobre el pasado, recordamos cómo la conquista fue una empresa militar y eclesiástica formada por tres socios: Francisco Pizarro, responsable general; Diego de Almagro, responsable de logística y Hernando de Luque, sacerdote encargado de las finanzas; que se unieron para hacerse ricos a sangre y fuego, sin importarles el destino de los vencidos; tal como nos recuerda nuestro Amauta, al expresar que “los conquistadores no se ocuparon casi sino de distribuirse y disputarse el pingüe botín de guerra. Despojaron los templos y los palacios de los tesoros que guardaban, se repartieron las tierras y los hombres, sin preguntarse siquiera por su porvenir como fuerzas y medios de producción”. (La economía colonial. En: 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana).

Reitera el Amauta, José Carlos Mariátegui, que “los colonizadores se preocuparon casi únicamente de la explotación del oro y la plata peruanos”; debido a que llegaron a nuestras costas gente ambiciosa, ávida de hacer riqueza a costa de los demás. No fueron españoles como Cervantes, Machado, Picasso o La Pasionaria; fueron hispanos como los falangistas Franco y Primo de Rivera. Ese miasma que casi acaba con la población indígena, saqueó nuestras riquezas, pero no contentos con ello, se asesinaron entre ellos mismos –pizarristas y almagristas- por la riqueza mal habida. El amor insaciable a los metales preciosos nubló sus mentes y acabaron con su vil existencia, bendecidos por el agua maldita de Luque.

El viejo Marx recordó que “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar, una vez como tragedia y la otra como farsa”. (En: El diciocho brumario de Luis Bonaparte). Traemos a colación dichas expresiones, porque los herederos de los conquistadores –ahora con nuevos socios- claman respeto a la farsa de la libertad de expresión, planteada de acuerdo a sus intereses lucrativos.

Los que se vendieron a Fujimori y Montesinos, y los que se aprovecharon de los dólares muc no tienen ninguna autoridad moral para reclamar libertad de expresión; más aún, en el Perú no existe tan mentada libertad; porque quien tiene dinero y es adepto de los oligarcas de la prensa hacen lo que les da la gana para acabar con aquellos que buscan el cambio. Nosotros no podemos expresarnos en los medios de los oligarcas de la prensa, porque no podemos pagar las onerosas tarifas de publicidad. Lo único que nos queda es la radio "bemba" y otros medios que creativamente implementamos contra la desinformación.

¿Qué diferencia existe entre el alquiler de un sicario para que acabe con el enemigo y el alquiler de un mercenario de la prensa para que acabe con la candidatura que el pueblo organizado apoya? Casi nada. Ambos actúan motivados por el vil metal, utilizan todas las armas para lograr sus protervos fines, mienten descaradamente, calumnian a raudales y actúan sin escrúpulos, a fin de llenar sus bolsillos con dinero obtenido en forma deshonesta; por eso, no es extraño la reacción de jóvenes y mujeres que exigen periodistas que informen la verdad; nada más que la verdad. Que tengan dignidad, que no olviden los asesinatos y los actos corruptos de Fujimori y Montesinos, acompañados de una primera dama que suplantó a su madre torturada por sicarios de la mafia. Hay pruebas por doquier de tales barbaridades.

En la hora actual, tan difícil para la gente honesta, digna y proba; los maestros y maestras del Perú tenemos la gran responsabilidad de esclarecer y ganar la conciencia de la gente a la justa lucha por el cambio y no al regreso de la corrupción y los asesinos; por la redistribución de la riqueza para todos y no solo para los ricos; por una sociedad más humana donde los privilegiados sean los niños y los ancianos, y no el lucro insaciable de los sicarios y dueños del Perú, que han decidido apoyar a la hija del ladrón y asesino, condenado a 25 años de prisión. Que no nos venza el miedo, ni los descuartizadores del cambio, luchemos por una patria para todos.

lunes, 9 de mayo de 2011

El valor de la palabra MADRE



Por Percy Julián
Para nosotros, comprometidos en la construcción de una sociedad justa, culta, humana y solidaria, es muy importante resaltar el valor de la palabra “Madre”, como un motivo que ha servido para que poetas, líderes y cantautores expresen sus inspiraciones, sentimientos y esperanzas sobre un ser de carne y hueso, generadora de vida y compromiso con el destino del hombre y la tierra; más aún en estos tiempos difíciles de terrible borrasca neoliberal.
El poeta puneño Carlos Oquendo de Amat (1906–1936), al estilo vanguardista, escribió el poema más bello y tierno llamado “Madre”; donde refleja que tan sacra palabra arriba en forma dulce cual mensajero de paz, que al evocar, años más tarde, expresa pureza, amor y alegría:
“Tu nombre viene como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

Mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niño que los hombres miran desde aquí distante

Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura…”



César Vallejo (1892-1938), poeta universal, escribió “Los pasos lejanos”, donde extraña a mamá María, recuerda sus quehaceres, así como el infinito amor maternal que le brindó:
Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan salida, tan amor.
De Abraham Valdelomar (1888-1919), escritor iqueño, rescatamos los versos de “Tristitia”, que evocan el afecto maternal, que cual bálsamo divino nos brinda eterno regocijo en medio de la naturaleza:
Dábame el mar la nota de su melancolía;
el cielo, la serena quietud de su belleza;
los besos de mi madre, una dulce alegría,
y la muerte del sol, una vaga tristeza.
Nuestro Horacio Zeballos Gámez (1942-1984) -epónimo e inolvidable líder magisterial que deslumbró en la década del 70, historia que sugerimos investigar al magisterio joven- escribió “Alegrías de la prisión”; título paradójico que refleja el cautiverio del guerrero regocijándose al recordar las enseñanzas de mamá Sabina, quien falleciera después de la batalla (Huelga de1979) del combatiente Amaru y el magisterio nacional en lucha contra la dictadura militar:

“Uva
vieja
dulce
convertida en pasa de tanto esperarme

De ti aprendí a abrir murallas deshojando las rosas del tiempo
a comprender la adversidad con la misma sonrisa de niño

…………………………………………………………..

Esta prisión que vivo tiene más de tu aliento
que de martirio…”

Gracias a Derrama Magisterial, la esposa e hijos del mítico líder popular publicaron poemas inéditos de Horacio en el año 2000, escrito en diciembre de1979 en Arequipa, según legó el mismo HZG, con el título “Alegrías del prisionero”; del cual resaltamos el poema Sabina:

Sabina
Hemos soportado miserias y engaños.

MADRE,
En tu corazón me construyeron
Mitad paloma mitad guerrero

Tus hijos pronunciamos paz
Por tus labios bien abiertos
Mi corazón no sabe arrastrarse.

Tal vez de no haber sido
Por tu buena precaución
Hoy fuera un esclavo más
Cantando “Somos libres”.

Si nos remitimos a la fecha en que Horacio escribió el poema, deducimos que fue como producto de la irreparable pérdida de su señora madre Sabina, quien marchara a la eternidad un 28 de diciembre de 1979; ya que los primeros versos reflejan dolor y amargura; seguido de un reconocimiento vital que le dio amor y valor para anhelar paz y libertad con honor, decoro y sacrificio; jamás arriar sus banderas de lucha y postrarse ante el tirano; a pesar de los cantos de sirena que anuncian "libertad".

Finalmente, ratificamos nuestro compromiso de seguir luchando por una patria para todos, donde tenga un lugar especial la madre trabajadora, la madre maestra, la madre sacrificada y amorosa, la madre de carne y hueso con virtudes y defectos, pero sobre todo con mucho amor y preocupación por sus pequeños; tal como nos lo muestra el cantautor peruano Manuel Acosta Ojeda (1930) en el inolvidable vals “Madre”:
Madre, cuando recojas con tu frente mi beso
todos los labios rojos, que en mi boca pecaron
huirán como sombras cuando se hace la luz.

Madre, esas arrugas se formaron pensando
¿Dónde estará mi hijo, por qué no llegará?
Y por más que las bese no las podré borrar.

Madre, tus manos tristes como aves moribundas
¡Déjame que las bese! Tanto, tanto han rezado,
por mis locos errores y mis vanas pasiones.

Y por último, Madre, deja que me arrodille,
y sobre tu regazo, coloque mi cabeza.
Y dime: ¡Hijo de mi alma!, para llorar contigo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Se fue Ernesto Sábato


Abril se despedía ya, pero antes de que volteara la esquina, siguiendo la tradición que los hombres de letras se van en Abril, Ernesto Sábato, el gran Ernesto, se subió lento, sin pesar alguno, en el tren que no tiene retorno. Y se fue.



Con su partida no solo la literatura y la ética argentina, sino también la literatura y la ética latinoamericana y mundial pierden a uno de sus mejores representantes.



Como él mismo señaló, no fue un escritor prolijo. Ni abundante ni permisivo. Ni cantidad voluminosa ni ligereza y mediocridad. Su lenguaje literario, desde la perspectiva formal es preciso, conciso, matemático casi. Como que su condición de científico puro, camino que dejó por el arte, y que enojó tanto a sus amigos de la comunidad académica de físicos y matemáticos de su país, lo llevó a aplicar en sus tramas creadoras fórmulas donde ninguna palabra quedaba fuera de sus ecuaciones literarias. Le bastó escribir su "El Túnel" (1948), "Sobre héroes y tumbas" (1961) y "Abbadón el exterminador" (1974), para dejar más que afirmada su condición de escritor brillante y comprometido con la verdad de la ficción.



Porque era fiel a sí mismo, que en él era una manera de consecuencia absoluta con la humanidad, se puso al frente de la Comisión Nacional de las Personas Desaparecidas, que tuvo como misión investigar los crímenes que habían cometido los militares de su país dirigidos por Jorge Rafael Videla, un asesino de cartel mayor como Augusto Pincohet y Kenya Alberto Fujimori.



Gracias a su acuciosidad y coraje amenazados y chantajeados por las hienas con guadaña y “las ratas con alas” la verdad sin parálisis salió a flote y bajo las consignas:“ni olvido ni perdón” y “nunca más”, los perversos fueron sancionados.

Este trabajo titánico lo dejó extenuado. Él mismo lo dice:

“El horror que día a día íbamos descubriendo, dejó a todos los que integramos la CONADEP, la oscura sensación de que ninguno de nosotros volvería a ser el mismo, como suele ocurrir cuando se desciende a los infiernos. Siempre recordaré la entereza ética y espiritual de las personalidades de la ciencia, la filosofía, varias religiones y el periodismo, que integraron la Comisión.



El informe era transcripto por dactilógrafos que debían ser reemplazados cuando, entre llantos, nos decían que les era imposible continuar su labor. En más de cincuenta mil páginas quedaron registradas las desapariciones, torturas y secuestros de miles de seres humanos, a menudo jóvenes idealistas, cuyo suplicio permanecerá para siempre en el lugar más desgarrado de nuestro corazón”

Sábato fue un rebelde, no solo contra el sistema sino también contra el dogma. Como un Quijote sin Sancho, emprendió batalla tras batalla. Cuando joven se hizo militante del Partido Comunista y porque cuestionó las verdades oficiales con un pensamiento crítico esencialmente dialéctico, se puso, él mismo, fuera de la organización. Así como su opción por el arte le trajo problemas con sus colegas científicos, su alejamiento de la estructura partidista le merecieron críticas, las más, injustas e ideologizadas, de sus camaradas.



En su libro Antes del fin, que son sus Memorias, se mostró como un hombre que se llenó de vida. Sus convicciones sobre la libertad y la justicia son en él principios irrenunciables y emblemas esenciales. No solo fue un duro crítico del militarismo asesino, también alzó su voz contra la perversidad del modelo neoliberal, que tiene dos rostros: uno luce feliz de abundancia y riqueza, se concentra en unos cuantos miles; el otro, sufrido y sufriente refleja el hambre de los millones de excluidos.

Sábato detuvo su mirada de patriarca sobre el planeta agredido por la avalancha tóxica de la “civilización”. “La gravedad de la crisis –dijo- nos afecta social y económicamente. Y es mucho más: los cielos y la tierra se han enfermado. La naturaleza, ese arquetipo de toda belleza, se transformó”. Y encontró a los responsables en los mismos que saquean los recursos naturales y depredan los bosques, y los mismos que imponen “democráticamente” a los gobernantes.

Se fue el maestro, a reunirse con su mujer, la Matilde amada, se fue para encontrarse con Jorge Federico, el hijo hermano de sus diálogos. Nos queda su obra y su ejemplo. Y los que hemos nacido en esta tierra, peruanos del Perú, nos sentimos orgullosos que en sus Memorias, refiera con unción a nuestro César Vallejo. En una parte de Antes del fin, nos dice:

“Embriagado de dolor, entre las ruinas de mi mente, resuenan lejanos unos versos de Vallejo:



Hay golpes en la vida tan fuertes

Golpes como del odio de Dios”.*







Le toca descansar al maestro. Lo llora Argentina (¿lo perdonará por declaraciones y sus actos contradictorios muchas veces? y su natal pueblo bonaerense de Rojas, donde nació un 24 de Junio de 1911; lo llora América Latina. Desde hoy lo extrañará la humanidad toda. Despidámoslo, Que se vaya como él quiso: dignamente. Lo demás lo dirá la historia.

Recordémoslo siempre, no porque no tuvo un Nobel y muchos premios, sino por lo que representa en creación, ética y solidaridad. Que se ponga en su epitafio lo que él escribió para sí mismo:

“Ernesto Sábato:

Quiso ser enterrado en esta tierra

Con una sola palabra en su tumba

PAZ

”.

+ El de Sábado dice: “tan duros”, nota de JYB.

domingo, 1 de mayo de 2011

Deseos de un empresario neoliberal


Por Percy Julián Uribe

“La descarga de fusilería sobre el pueblo fue cerrada, larga, encarnizada. El pueblo, desarmado y sorprendido, contestó y se defendió a pedradas…”. César Vallejo, “El Tungsteno”

Bruno Giuffra, Economista de la Universidad de Lima, fundador y director ejecutivo de Promotick Latin America, empresa con presencia en Perù, Colombia, Chile, Ecuador y Bolivia; columnista de la revista Somos, confiesa:

“Como empresario de cara a un nuevo gobierno, prendo mis velitas misioneras y deseo para el Perú el mejor ambiente de negocios posible. Deseo para el Perú una economía de mercado con más empresas funcionando, sin intervención del Estado, abierta al mundo, con reglas de juego que se respeten en el tiempo, con instituciones serias y competentes, sin informalidad y sin corrupción. Deseo para el Perú un Estado pequeño, concentrado en muy pocas funciones pero muy eficiente, sin ninguna aspiración empresarial, dejando al sector privado y sus inversiones el encargo de crear más empresas y sobre todo de hacerlas crecer”. (En: Somos Nº 1273, p. 40).

Como vemos, lo que desea el empresario Giuffra es un ambiente ventajoso para hacer negocio, un gobierno que le asegure la vigencia del modelo económico excluyente; porque la preocupación de la mayoría del empresariado es el lucro, la ganancia, y no el ser humano; tal como lo señalara el escritor Vargas Llosa:

“En el Perú la élite es bastante inculta, mucho más que la de otros países latinoamericanos. Es una élite muy mal educada. Ha sido educada a ganar dinero, pero no se le ha enseñado a gozar de la cultura. Es una élite económica que no tiene ni la pasión, ni el gusto, ni el esnobismo de la cultura” (El Comercio: 01/02/09); por eso, hoy la derecha olvida al ganador del Nobel, ya que ha recordado que Fujimori está en la “cárcel” por ladrón y asesino (El Comercio: 14/12/2010).

Los empresarios neoliberales desean un gobierno como el del papá de Keiko y su socio Montesinos, que arrasó con todos los derechos de los trabajadores, mediante el D. Leg. Nº 728, mal llamado LEY DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD LABORAL; cuyo Artículo 12 expresa lo siguiente: “Son causas de suspensión del contrato de trabajo: a) La invalidez temporal; b) La enfermedad y el accidente comprobados; c) La maternidad durante el descanso pre y postnatal; f) El permiso y la licencia para el desempeño de cargos sindicales;…”; de tal manera que a partir del fujimorato, los trabajadores están prohibidos de enfermarse y ejercer cargos sindicales, menos hacer huelgas; hasta las mujeres trabajadoras están prohibidas de procrear; caso contrario se suspende el contrato, expresiones eufemísticas utilizadas para maquillar el despido laboral y la condena a la desocupación.

En la actualidad, los privilegios de los empresarios están oleados y sacramentados en la Constitución de Fujimori y Montesinos, dicho sea de paso que prometió cambiar García en el camino a Palacio; por eso que ante el reclamo justo de exigir una Asamblea Constituyente para elaborar una Carta Magna que tenga en cuenta los derechos de todos los peruanos, reaccionan los “dueños del Perú” y anuncian que Fidel, Chávez, Ortega y Evo están a la vuelta de la esquina con el fin de conquistar el Perú y someternos al fantasma comunista; como la torpe y estúpida propaganda televisiva del mudo Comunicore.

Pero, ahí no queda el asunto; cuando aparecen los reclamos de que se redistribuya mejor la riqueza del país, que las transnacionales tributen por las sobreganancias mineras o que los empresarios aprendan a compartir –en versión de la congresista derechista Lourdes Alcorta del PPC- reaccionan en pleno los empresarios y oligarcas de la prensa para demoler la candidatura de Gana Perú y apoyar a la candidata Keiko, a quien recordamos como la anfitriona del fujimontecinismo, porque en vez de defender a su madre que era maltratada en Palacio, la suplantó como primera dama de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

Además, tan escandalosas son las brechas sociales y la voracidad capitalista en el Perú, como consecuencia del perverso modelo económico neoliberal, que el mismo Ministro de Economía Ismael Benavides ha declarado que “en un país con los niveles de pobreza que tenemos, el empresario tiene que preocuparse menos por su casa en Asia y más en cómo mejorar a su gente” (En: Somos Nº 1273, p. 3). A confesión de parte, relevo de pruebas.

Oportunistas, como siempre, la mayoría de los dueños de los medios –que se vendieron a la dictadura mafiosa-, incluso el decano –que tiene antecedentes judiciales sobre el mal uso de los dólares muc en tiempos del mozallón García-, sostienen que dichos reclamos atentan contra el crecimiento económico del país y que el modelo neoliberal debe persistir sin modificación alguna; plantear otra propuesta es regresar al pasado del estatismo. Como están desesperados han revivido a Velasco y son capaces de condenar a Cristo por decir: “Amaos los unos a los otros”; como lo han hecho con el autor de su novela favorita. Ayer famoso y faro liberal, hoy criticado por la prensa oficial.

Sabemos que el imperio y sus transnacionales, los dueños de la prensa y sus lacayos pretenden imponer la candidatura de la hija del dictador, utilizando todas las armas posibles para conservar sus privilegios; frente a tan proterva acción tenemos que practicar el legado del Amauta José Carlos Mariátegui y seguir esclareciendo, concientizando y organizando a nuestro pueblo –como mejor homenaje al sacrificio de los Mártires de Chicago-, ya que el pueblo es sabio, hay que conocerlo; si algunos ahora están confundidos por la guerra mediática del miedo, las dádivas y la ropa usada, más pronto de lo que se imaginan reaccionarán y las pedradas no serán suficiente. ¡Por el cambio y una patria para todos, votemos por Ollanta Humala!