domingo, 1 de mayo de 2011

Deseos de un empresario neoliberal


Por Percy Julián Uribe

“La descarga de fusilería sobre el pueblo fue cerrada, larga, encarnizada. El pueblo, desarmado y sorprendido, contestó y se defendió a pedradas…”. César Vallejo, “El Tungsteno”

Bruno Giuffra, Economista de la Universidad de Lima, fundador y director ejecutivo de Promotick Latin America, empresa con presencia en Perù, Colombia, Chile, Ecuador y Bolivia; columnista de la revista Somos, confiesa:

“Como empresario de cara a un nuevo gobierno, prendo mis velitas misioneras y deseo para el Perú el mejor ambiente de negocios posible. Deseo para el Perú una economía de mercado con más empresas funcionando, sin intervención del Estado, abierta al mundo, con reglas de juego que se respeten en el tiempo, con instituciones serias y competentes, sin informalidad y sin corrupción. Deseo para el Perú un Estado pequeño, concentrado en muy pocas funciones pero muy eficiente, sin ninguna aspiración empresarial, dejando al sector privado y sus inversiones el encargo de crear más empresas y sobre todo de hacerlas crecer”. (En: Somos Nº 1273, p. 40).

Como vemos, lo que desea el empresario Giuffra es un ambiente ventajoso para hacer negocio, un gobierno que le asegure la vigencia del modelo económico excluyente; porque la preocupación de la mayoría del empresariado es el lucro, la ganancia, y no el ser humano; tal como lo señalara el escritor Vargas Llosa:

“En el Perú la élite es bastante inculta, mucho más que la de otros países latinoamericanos. Es una élite muy mal educada. Ha sido educada a ganar dinero, pero no se le ha enseñado a gozar de la cultura. Es una élite económica que no tiene ni la pasión, ni el gusto, ni el esnobismo de la cultura” (El Comercio: 01/02/09); por eso, hoy la derecha olvida al ganador del Nobel, ya que ha recordado que Fujimori está en la “cárcel” por ladrón y asesino (El Comercio: 14/12/2010).

Los empresarios neoliberales desean un gobierno como el del papá de Keiko y su socio Montesinos, que arrasó con todos los derechos de los trabajadores, mediante el D. Leg. Nº 728, mal llamado LEY DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD LABORAL; cuyo Artículo 12 expresa lo siguiente: “Son causas de suspensión del contrato de trabajo: a) La invalidez temporal; b) La enfermedad y el accidente comprobados; c) La maternidad durante el descanso pre y postnatal; f) El permiso y la licencia para el desempeño de cargos sindicales;…”; de tal manera que a partir del fujimorato, los trabajadores están prohibidos de enfermarse y ejercer cargos sindicales, menos hacer huelgas; hasta las mujeres trabajadoras están prohibidas de procrear; caso contrario se suspende el contrato, expresiones eufemísticas utilizadas para maquillar el despido laboral y la condena a la desocupación.

En la actualidad, los privilegios de los empresarios están oleados y sacramentados en la Constitución de Fujimori y Montesinos, dicho sea de paso que prometió cambiar García en el camino a Palacio; por eso que ante el reclamo justo de exigir una Asamblea Constituyente para elaborar una Carta Magna que tenga en cuenta los derechos de todos los peruanos, reaccionan los “dueños del Perú” y anuncian que Fidel, Chávez, Ortega y Evo están a la vuelta de la esquina con el fin de conquistar el Perú y someternos al fantasma comunista; como la torpe y estúpida propaganda televisiva del mudo Comunicore.

Pero, ahí no queda el asunto; cuando aparecen los reclamos de que se redistribuya mejor la riqueza del país, que las transnacionales tributen por las sobreganancias mineras o que los empresarios aprendan a compartir –en versión de la congresista derechista Lourdes Alcorta del PPC- reaccionan en pleno los empresarios y oligarcas de la prensa para demoler la candidatura de Gana Perú y apoyar a la candidata Keiko, a quien recordamos como la anfitriona del fujimontecinismo, porque en vez de defender a su madre que era maltratada en Palacio, la suplantó como primera dama de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

Además, tan escandalosas son las brechas sociales y la voracidad capitalista en el Perú, como consecuencia del perverso modelo económico neoliberal, que el mismo Ministro de Economía Ismael Benavides ha declarado que “en un país con los niveles de pobreza que tenemos, el empresario tiene que preocuparse menos por su casa en Asia y más en cómo mejorar a su gente” (En: Somos Nº 1273, p. 3). A confesión de parte, relevo de pruebas.

Oportunistas, como siempre, la mayoría de los dueños de los medios –que se vendieron a la dictadura mafiosa-, incluso el decano –que tiene antecedentes judiciales sobre el mal uso de los dólares muc en tiempos del mozallón García-, sostienen que dichos reclamos atentan contra el crecimiento económico del país y que el modelo neoliberal debe persistir sin modificación alguna; plantear otra propuesta es regresar al pasado del estatismo. Como están desesperados han revivido a Velasco y son capaces de condenar a Cristo por decir: “Amaos los unos a los otros”; como lo han hecho con el autor de su novela favorita. Ayer famoso y faro liberal, hoy criticado por la prensa oficial.

Sabemos que el imperio y sus transnacionales, los dueños de la prensa y sus lacayos pretenden imponer la candidatura de la hija del dictador, utilizando todas las armas posibles para conservar sus privilegios; frente a tan proterva acción tenemos que practicar el legado del Amauta José Carlos Mariátegui y seguir esclareciendo, concientizando y organizando a nuestro pueblo –como mejor homenaje al sacrificio de los Mártires de Chicago-, ya que el pueblo es sabio, hay que conocerlo; si algunos ahora están confundidos por la guerra mediática del miedo, las dádivas y la ropa usada, más pronto de lo que se imaginan reaccionarán y las pedradas no serán suficiente. ¡Por el cambio y una patria para todos, votemos por Ollanta Humala!

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