Desde abajo:
Por Percy Julián Uribe*
En el primer gobierno de Augusto B. Leguía (1908-1912) y en el marco del primer paro laboral nacional, nace nuestro insigne escritor José María Arguedas en Andahuaylas, el 18 de enero de 1911. Hijo de Víctor Manuel Arguedas Arellano, reconocido abogado cuzqueño, y de doña Victoria Altamirano Navarro, de familia distinguida de San Pedro de Andahuaylas; de tal modo que estamos ad portas de celebrar los cien años del natalicio del autor de Yawar Fiesta.
El Área de Letras de la Universidad Andina organizó un coloquio internacional denominado 100 años de tres autores imprescindibles, donde se recordó los nombres de tres grandes escritores latinoamericanos, al cumplirse o acercarse el centenario de su nacimiento: el peruano José María Arguedas (1911), el cubano José Lezama Lima (1910) y el uruguayo Juan Carlos Onetti (1909), según informa El Comercio de Quito, Ecuador (27/11/2010).
El escritor peruano Víctor Vich sustentó la ponencia Arguedas, la voz de la ritualidad y la sangre andina; precisando que “… perteneció al indigenismo, pero fue más allá. Es un autor que influyó más en el pensamiento político, que en la literatura contemporánea del Perú (volcada a retratar la violencia política como factor destructor de la comunidad, de la fiesta). El problema de la colonialidad y decolonialidad y el tema del mundo contemporáneo, como un mundo intercultural, ya estaba en Arguedas antes de los debates que se tienen hoy en día”.
Según UNICEF (2010), solamente un 11% de niños indígenas asiste a escuelas bilingües, debido a la carencia de docentes capacitados y de material educativo pertinente cultural, lingüístico, social y pedagógico; por eso, creemos que sería fundamental la reedición de Nosotros los maestros; obra que contiene la experiencia vital de Arguedas en el aula con estudiantes que hablaban y pensaban en quechua; tal como señala Wilfredo Kapsoli (1986), Arguedas fue maestro de secundaria y con mucho orgullo expresaba en la década del 60: “vivo todavía convencido que nací para esa profesión”.
Nuestro distinguido escritor inició su labor docente, como profesor de Castellano y Geografía, en el colegio Pumaccahua (Sicuani, Cuzco: 1939); luego, laboró en el colegio Alfonso Ugarte y Nuestra Señora de Guadalupe, donde es nombrado como profesor de Castellano en abril de 1944. En el año 1947, se producen protestas estudiantiles en el colegio Guadalupe, luctuosos sucesos que culminan con la trágica muerte del estudiante Heriberto Avellaneda Beltrán y la detención de muchos estudiantes; siendo “denunciado” Arguedas como comunista por el vocero aprista La Tribuna. Asimismo, asumió la docencia universitaria en San Marcos y La Agraria de la Molina.
Hemos querido resaltar el accionar docente de Arguedas, con el fin de llamar la atención de nuestro gremio y sus bases, principalmente de Ayacucho, Apurímac, Lima, Andahuaylas, Sicuani, Puquio, Lucanas, Yauyos, Huarochirí, Santa y otros, para que se sumen a tan magno acontecimiento y programen diversas actividades que permitan reivindicar la cultura andina difundiendo la vida y obra de un maestro, que por estar al lado de los de abajo, también, sufrió prisión (El Sexto), así como nuestros maestros que nos legaron el histórico SUTEP (El Sepa). ¡…hay, hermanos, muchísimo que hacer! (C.V. 1937).
Referencias:
1. ARGUEDAS, José María. (1986). Nosotros los maestros. Presentación y selección de Wilfredo Kapsoli. Lima: Ed. Horizonte. p. 11.
2. ARGUEDAS, José María. (1983). Obras completas. Lima: Ed. Horizonte. Tomo I. pp. XV-XXI.
*Ex dirigente nacional del SUTEP.
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