domingo, 26 de diciembre de 2010

La izquierda es dignidad


“El auténtico revolucionario… se inscribe en la república de la unidad, considerándola la única tabla de salvación, la garantía de la victoria. Las ambiciones personales son consideradas por un revolucionario como algo repugnante, mezquino e inaceptable”.
Tomás Borge
Cuestión de amor y buen humor

Por Percy Julian*

Frente a la ruptura unilateral de la alianza de izquierda, expresó el c. Rolando Breña: “Nosotros hemos salido golpeados y en dificultades luego de la crisis de este proceso de alianzas. Incluso, nuestra no-participación significa la pérdida voluntaria de nuestra inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones. Pero nosotros preferimos perder una inscripción difícilmente trabajada que perder la dignidad”. (La República: 23/12/10).

Como sabemos, la dignidad es un valor supremo propio del ser humano a diferencia de los demás seres del orbe; valor que nos trasciende y refleja nuestra capacidad para vencer las adversidades con decoro y firmeza. Hecho que recuerda palmariamente lo que tantas veces hemos coreado en las marchas del magisterio nacional y del pueblo: ¡Siempre de pie, nunca de rodillas!

Recordemos que el temporal neoliberal arrasó con la dignidad de muchos compañeros, incluso algunos radicales, terminaron en los brazos del fujimorismo o como analistas políticos de la prensa reaccionaria, convencidos de que el capitalismo era invencible y, por ende, el socialismo una utopía, un buen deseo juvenil y nada más. Había llegado el fin de las ideologías; de tal modo que se tenía que aprovechar las migajas del neoliberalismo. No importaron principios ni convicciones, menos toda una trayectoria de lucha por los demás. Surgió el pragmatismo mercenario, ramplón e indigno.

Reflexionando en vísperas de Navidad, reconocemos que hemos sufrido una derrota táctica, dolorosa por cierto, y habrán muchas más, pero mantenemos en alto nuestros principios y valores, jamás hemos arriado nuestra bandera de lucha por el socialismo, nunca hemos privilegiado nuestros intereses personales; siempre hemos estado y estaremos al lado de los desposeídos, de los que esta noche estarán sentados en una mesa esperando el don que se les ha negado. Depende de nosotros mismos que cambie esta triste realidad, que logremos la victoria estratégica, que es lo fundamental para un auténtico revolucionario, tal como nos recuerda el Comandante Tomás Borge.

Hoy más que nunca está al orden del día la consigna de trabajar a la plebeya, ligarnos más al movimiento popular, tener en cuenta sus problemas y aspiraciones, investigar científicamente la realidad para transformarla, lograr desarrollo sostenible y bienestar para nuestro pueblo. Validar nuestras actitudes y conductas en función de nuestros principios, entre lo que se dice y hace, servir a las masas, subordinar el interés colectivo y de las masas al interés y aspiración personal. Rechazar el caudillismo, pragmatismo, individualismo y arribismo (VI Plenario Nacional del MNI: 01/11/10).

Finalmente, muchos nos preguntamos a quienes vamos a apoyar en el proceso electoral del 2011, que es un hecho que no podemos soslayar; y tenemos la obligación de orientar al pueblo. La “noche buena” se acerca, ya habrá tiempo para decidir. ¡Hasta pronto!

*Ex dirigente nacional del SUTEP.

No hay comentarios:

Publicar un comentario